Pena de Muerte
La pena de
muerte o pena capital se enmarca dentro de las penas corporales, ya que el
castigo tiene un efecto directo sobre el cuerpo del sancionado. Como su nombre
lo indica, la pena de muerte consiste en quitar la vida de la persona que, de
acuerdo al juez, es considerada culpable de una falta grave.
Estados
Unidos es uno de los países que en la actualidad sigue manteniendo vigente la
pena de muerte, a pesar de que desde instituciones y organismos como la Unión
Europea se ha intentado que lleve a cabo la abolición de esa ley. Y es que las
cifras no dejan de asombrar en pleno siglo XXI pues en 2012 en tierras
norteamericanas fueron ejecutadas un total de 43 personas.
En este
sentido, aunque aquella acaba con las vidas de los reos, es singular destacar
el caso que se produjo en Estados Unidos en el año 2009 y es que un condenado a
muerte sobrevivió a su ejecución después de que recibiera casi veinte
pinchazos.
La pena de muerte, pena capital o
ejecución consiste en provocar la muerte a un condenado por parte del Estado,
como castigo por un delito establecido en la legislación; los delitos por los
cuales se aplica esta sanción suelen denominarse «delitos capitales».
Uso de penas
de muerte en el mundo (2009): Azul: Abolida. Verde: Suprimida para
los crímenes no cometidos en circunstancias excepcionales (como los cometidos
en tiempo de guerra). Naranja: Contemplada como
una sanción
penal, pero ya no aplicada. Rojo: Contemplada como una sanción penal, aún
aplicada.
La muerte de
criminales y disidentes políticos ha sido empleada por algunas sociedades en un
momento de su historia, tanto para castigar el crimen como para suprimir la
disidencia política. Actualmente la pena de muerte ha sido abolida y penalizada
en casi todos los países europeos (excepto Bielorrusia), y la mayoría de los
correspondientes a Oceanía (como Australia, Nueva Zelanda y Timor Oriental). La
mayoría de países latinoamericanos han abolido la pena de muerte, mientras que
en países como los Estados Unidos de América, Guatemala y la mayoría de los
estados del Caribe aún sigue siendo aplicada. En Asia la pena de muerte está
permitida en democracias como Japón e India. En África, aún se usa en Botsuana
y Zambia.
El tema de la
pena de muerte es muy controvertido. Los simpatizantes de la misma opinan que
su realización reduce el delito, previene su repetición y es una forma de
castigo para el asesinato. Los detractores argumentan que no reduce el crimen
en mayor medida que la cadena perpetua; son peores que el delito, son
holocausticos y es una discriminación de hecho contra las minorías y los pobres
que puedan no tener recursos suficientes en el sistema legal.
Según el
informe anual de ejecuciones judiciales de Amnistía Internacional, en el año
2003 fueron ejecutadas al menos 1.146 personas en 28 países. El 84% de las
muertes documentadas ocurrieron en cuatro países: la República Popular China
llevó a cabo 726 ejecuciones, Irán mató a 108 personas, Estados Unidos a 65 y
Vietnam a 64. No obstante, para 2011 el número de ejecuciones judiciales se
desconoce, ya que aunque la cifra se redujo a 680 en sólo 20 países, este dato
no incluye las ejecuciones en China, las cuales Amnistía Internacional cree son
de miles, pero no existen cifras oficiales disponibles. La última nación en
abolir la pena de muerte para todos los crímenes fue Uzbekistán, a principios
de 2008.
Historia
El uso de la
muerte como castigo se remonta a los principios mismos de la historia. Muchos
registros históricos, así como prácticas tribales primitivas, indican que la
pena de muerte ha sido parte de los sistemas penales desde el principio de la
existencia de los mismos.
Las sociedades tribales
La pena de
muerte tiene su origen natural en los actos de venganza de las tribus o
familias ante las ofensas recibidas por el clan; sólo la posibilidad de duras
venganzas, ante la ausencia de un aparato estatal capaz de prevenir o castigar
y la inexistencia de cárceles, servía para prevenir las ofensas. Las ofensas
entre miembros del mismo grupo más raramente eran castigadas con la pena
capital, que debilitaba al grupo. Ante una ofensa recibida de otro grupo, el
grupo que se entendía ofendido emprendía una venganza de sangre, matando a algún
miembro cualquiera de la tribu autora de la ofensa, a la que se entendía
colectivamente responsable. Este sistema producía espirales de violencia,
duplicaba el daño social del delito, y era manifiestamente injusto.
Con la
progresiva creación de estructuras de poder (tribus, reinos) y la creación de
sociedades más complejas (con diversas clases sociales, desde la realeza a los
esclavos) el sistema debió sofisticarse algo, y se fue limitando el derecho a
la venganza, ya fuera imponiendo la Ley del talión (que, aunque primitiva,
limitaba la gravedad de la venganza a la cuantía de la ofensa recibida) ya con
la fijación obligatoria por la Autoridad (frecuentemente religiosa) de
indemnizaciones (compensaciones materiales en ganado, dinero o esclavos,
intercambio de novias o novios), castigos corporales, la sumisión a esclavitud
o el exilio como penas alternativas a la capital y más conformes con la
gravedad de la ofensa. La persona ofrecida para sufrir la pena no era aún
necesariamente el perpetrador original del crimen, ya que el sistema se basaba
en las tribus, no en los individuos. Las disputas de sangre podían ser
resueltas también durante reuniones periódicas, como el holmgang en los Things
vikingos. A pesar de su origen primitivo, los sistemas basados en disputas de
sangre han sobrevivido de forma paralela a otros sistemas legales más modernos
en varios países con sociedades aún fuertemente tribales. Un vestigio de las
disputas de sangre es el duelo.
Países en los que existe la pena de muerte
Por lo menos
desde la Segunda
Guerra Mundial existe
una tendencia clara a nivel mundial hacia la abolición de la pena de muerte. En
1977, 16 países eran abolicionistas de facto, cantidad que
asciende en 2007 a 128: 89 países han abolido la pena capital para todos
los crímenes, 10 para todos excepto bajo circunstancias especiales
(generalmente en estado de guerra), y otros 29 hace más de 10 años que
no la aplican. 69 países aún contemplan la pena de muerte dentro de su
legislación; varios de ellos permiten su aplicación a menores de 18 años (en el
2006 Irán ejecutó a 4 menores, y Pakistán a uno).6
Muy buen trabajo pero es mala la pena de muerte o buena
ResponderEliminarPues es buana aunque a veses cain personas inosentes
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