jueves, 17 de octubre de 2013

Pena de Muerte



Pena de Muerte

El concepto de pena tiene su origen en el término latino poema y hace referencia al castigo que es establecido por un juez o un tribunal de acuerdo a lo estipulado por la ley, y que tiene como fin sancionar a aquel que haya cometido un delito o una falta.
La pena de muerte o pena capital se enmarca dentro de las penas corporales, ya que el castigo tiene un efecto directo sobre el cuerpo del sancionado. Como su nombre lo indica, la pena de muerte consiste en quitar la vida de la persona que, de acuerdo al juez, es considerada culpable de una falta grave.
Estados Unidos es uno de los países que en la actualidad sigue manteniendo vigente la pena de muerte, a pesar de que desde instituciones y organismos como la Unión Europea se ha intentado que lleve a cabo la abolición de esa ley. Y es que las cifras no dejan de asombrar en pleno siglo XXI pues en 2012 en tierras norteamericanas fueron ejecutadas un total de 43 personas.
Asimismo es importante recalcar que en dicha nación los condenados a pena de muerte ven como acaban sus vidas mediante el sistema de la inyección letal. Es decir, un procedimiento mediante el cual a aquellos, de manera continua y por vía intravenosa, se les inyecta en una cantidad que resulta mortal un barbitúrico de acción rápida que va mezclado con un paralizante.
En este sentido, aunque aquella acaba con las vidas de los reos, es singular destacar el caso que se produjo en Estados Unidos en el año 2009 y es que un condenado a muerte sobrevivió a su ejecución después de que recibiera casi veinte pinchazos.
La pena de muerte, pena capital o ejecución consiste en provocar la muerte a un condenado por parte del Estado, como castigo por un delito establecido en la legislación; los delitos por los cuales se aplica esta sanción suelen denominarse «delitos capitales».


Uso de penas de muerte en el mundo (2009): Azul: Abolida. Verde: Suprimida para los crímenes no cometidos en circunstancias excepcionales (como los cometidos en tiempo de guerra). Naranja: Contemplada como
una sanción penal, pero ya no aplicada. Rojo: Contemplada como una sanción penal, aún aplicada.
La muerte de criminales y disidentes políticos ha sido empleada por algunas sociedades en un momento de su historia, tanto para castigar el crimen como para suprimir la disidencia política. Actualmente la pena de muerte ha sido abolida y penalizada en casi todos los países europeos (excepto Bielorrusia), y la mayoría de los correspondientes a Oceanía (como Australia, Nueva Zelanda y Timor Oriental). La mayoría de países latinoamericanos han abolido la pena de muerte, mientras que en países como los Estados Unidos de América, Guatemala y la mayoría de los estados del Caribe aún sigue siendo aplicada. En Asia la pena de muerte está permitida en democracias como Japón e India. En África, aún se usa en Botsuana y Zambia.
En muchos países donde aún se aplica la pena de muerte, se usa como un castigo para crímenes de asesinato, espionaje, traición, o como parte del Derecho militar.1 En algunos países se aplica también para castigar delitos sexuales, siendo considerados como tales el adulterio o la sodomía. También se castiga con pena de muerte en otros países la apostasía, la renuncia formal a la propia religión. En China, el tráfico de personas y los casos graves de corrupción política son castigados con la pena de muerte. En algunos países la pena de muerte se utiliza por motivos políticos, con la máxima difusión posible, como «escarmiento» de masas: en 2007 en Corea del Norte el director de una empresa fue ejecutado públicamente en un estadio deportivo, ante 150.000 personas como castigo por haber realizado llamadas telefónicas al extranjero.
El tema de la pena de muerte es muy controvertido. Los simpatizantes de la misma opinan que su realización reduce el delito, previene su repetición y es una forma de castigo para el asesinato. Los detractores argumentan que no reduce el crimen en mayor medida que la cadena perpetua; son peores que el delito, son holocausticos y es una discriminación de hecho contra las minorías y los pobres que puedan no tener recursos suficientes en el sistema legal.
Según el informe anual de ejecuciones judiciales de Amnistía Internacional, en el año 2003 fueron ejecutadas al menos 1.146 personas en 28 países. El 84% de las muertes documentadas ocurrieron en cuatro países: la República Popular China llevó a cabo 726 ejecuciones, Irán mató a 108 personas, Estados Unidos a 65 y Vietnam a 64. No obstante, para 2011 el número de ejecuciones judiciales se desconoce, ya que aunque la cifra se redujo a 680 en sólo 20 países, este dato no incluye las ejecuciones en China, las cuales Amnistía Internacional cree son de miles, pero no existen cifras oficiales disponibles. La última nación en abolir la pena de muerte para todos los crímenes fue Uzbekistán, a principios de 2008.


Historia

El uso de la muerte como castigo se remonta a los principios mismos de la historia. Muchos registros históricos, así como prácticas tribales primitivas, indican que la pena de muerte ha sido parte de los sistemas penales desde el principio de la existencia de los mismos.

Las sociedades tribales

La pena de muerte tiene su origen natural en los actos de venganza de las tribus o familias ante las ofensas recibidas por el clan; sólo la posibilidad de duras venganzas, ante la ausencia de un aparato estatal capaz de prevenir o castigar y la inexistencia de cárceles, servía para prevenir las ofensas. Las ofensas entre miembros del mismo grupo más raramente eran castigadas con la pena capital, que debilitaba al grupo. Ante una ofensa recibida de otro grupo, el grupo que se entendía ofendido emprendía una venganza de sangre, matando a algún miembro cualquiera de la tribu autora de la ofensa, a la que se entendía colectivamente responsable. Este sistema producía espirales de violencia, duplicaba el daño social del delito, y era manifiestamente injusto.
Con la progresiva creación de estructuras de poder (tribus, reinos) y la creación de sociedades más complejas (con diversas clases sociales, desde la realeza a los esclavos) el sistema debió sofisticarse algo, y se fue limitando el derecho a la venganza, ya fuera imponiendo la Ley del talión (que, aunque primitiva, limitaba la gravedad de la venganza a la cuantía de la ofensa recibida) ya con la fijación obligatoria por la Autoridad (frecuentemente religiosa) de indemnizaciones (compensaciones materiales en ganado, dinero o esclavos, intercambio de novias o novios), castigos corporales, la sumisión a esclavitud o el exilio como penas alternativas a la capital y más conformes con la gravedad de la ofensa. La persona ofrecida para sufrir la pena no era aún necesariamente el perpetrador original del crimen, ya que el sistema se basaba en las tribus, no en los individuos. Las disputas de sangre podían ser resueltas también durante reuniones periódicas, como el holmgang en los Things vikingos. A pesar de su origen primitivo, los sistemas basados en disputas de sangre han sobrevivido de forma paralela a otros sistemas legales más modernos en varios países con sociedades aún fuertemente tribales. Un vestigio de las disputas de sangre es el duelo.

Países en los que existe la pena de muerte

Por lo menos desde la Segunda Guerra Mundial existe una tendencia clara a nivel mundial hacia la abolición de la pena de muerte. En 1977, 16 países eran abolicionistas de facto, cantidad que asciende en 2007 a 128: 89 países han abolido la pena capital para todos los crímenes, 10 para todos excepto bajo circunstancias especiales (generalmente en estado de guerra), y otros 29 hace más de 10 años que no la aplican. 69 países aún contemplan la pena de muerte dentro de su legislación; varios de ellos permiten su aplicación a menores de 18 años (en el 2006 Irán ejecutó a 4 menores, y Pakistán a uno).6
La República Popular China realizó más de 3.400 ejecuciones en 2004, más del 90% del total mundial. Aunque en algunos casos se emplea un pelotón de ejecución, China ha decidido recientemente que todas las ejecuciones se realicen mediante inyección letal, generalmente efectuadas empleando furgonetas de ejecución.7 Irán realizó 159 ejecuciones en el 2004.8 En los Estados Unidos de América, Texas es el estado que más ejecuciones realiza, con 370 entre 1976 y 2006. Singapur es el país con más ejecuciones per cápita del mundo, con 70 ahorcamientos para una población de cerca de 4 millones.

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